Zoco de Astronomía: Una única Tierra

Por Ángel R. López Sánchez, el 16 diciembre, 2019. Categoría(s): Divulgación • General • Personal • Zoco ✎ 11

Me gustaría tener como compromiso para 2020 el compilar aquí todos los artículos de divulgación astronómica que, semanalmente, publico en el suplemento Zoco de Diario Córdoba. Intentaré esta navidad, cuando haga mi resumen de lo que he conseguido en 2019, subir alguno de esos artículos aquí en retrospectiva. Por el momento dejo el artículo más personal que he escrito hasta la fecha para Zoco de Astronomía, el que publiqué ayer, domingo 15 de diciembre de 2019. En este artículo combino reflexiones de mi hijo y mías sobre nuestro consumo exagerado, la creación de basura, la contaminación lumínica, el cambio climático, los modelos energéticos y la Navidad, y la necesidad imperiosa de proteger a nuestro planeta de nosotros mismos. 

Una única Tierra

Hace un par de semanas mi hijo, de seis años de edad, tuvo que hacer su primer “discurso” delante de sus compañeros de clase. Es una práctica muy común en Australia y en el mundo anglosajón: desde muy jóvenes se les inculca la necesidad de poder presentar sus ideas respecto a un tema de forma breve y concisa en público. Mi hijo escogió el tema de “¿qué podemos hacer para cuidar el medio ambiente?”, que desarrollamos de forma conjunta (obviamente, no se le puede pedir a un niño de seis años que haga de primeras algo así él solo) y ensayamos durante días. En su discurso mi hijo quiso hacer hincapié en “las 3 Rs”: “reducir, reusar y reciclar”. Era evidente que en algún momento del curso habían hablado en clase de ello, y ciertamente más de una vez había vuelto del cole pidiendo “envases y cartones para reusarlos en juguetes o adornos”. La conciencia ecológica y medioambiental está en nuestra sociedad. Es esperanzador ver a los jóvenes muy comprometidos por ello. Pero, ¿es suficiente?

Sesión de ideas recopilando temas claves para preparar el discurso de mi hijo sobre el tema “¿Qué podemos hacer para cuidar el medio ambiente?”.

Los temas mediambientales son ampliamente complejos y tocan aspectos sociales, económicos, políticos, científicos e incluso religiosos. La Cumbre Mundial del Clima que se ha celebrado en Madrid estas semanas evidencia la complicada interrelación de intereses que existe en el tema del cuidado de nuestro planeta, donde mucha gente cree que está comprometida pero que en realidad solo pone parches para limpiar su conciencia. Ahora, en vísperas de Navidad, tenemos otro ejemplo de estas contradicciones.

La Navidad ha sido siempre mi época favorita del año. De niño vivía ilusionado esperando los regalos de los Reyes Magos. Siempre era una gran fiesta en nuestra casa, con montones de papeles y cajas que hay que desenvolver. A pesar de vivir en otro continente, con una cultura ligeramente distinta, intento mantener esta tradición y la ilusión de la Navidad por mi hijo, como tanta gente seguro que hace. Pero este año la confluencia de muchos factores (la Cumbre Mundial del Clima, el auge de los negacionistas del cambio climático, los desastrosos incendios que están azotando Australia y que hicieron que este martes Sídney fuese la ciudad más contaminada del mundo, mi indignación por otros factores medioambientales que no se toman en serio, y el discurso de mi hijo) me han hecho replantearme todo. ¿Cuánta basura generamos en unos pocos días? ¿Hacia dónde nos está llevando esta sociedad de consumo?

Como viene siendo costumbre pedí para Navidad varios libros y cuadernos en español por internet. Si hice todo el pedido junto, ¿por qué cada libro o cuaderno (los tres paquetes inferiores son cuadernos de tareas en español para mis hijo, todos del mismo curso) ha venido en una caja de cartón individual y con un montón de publicidad extra dentro? ¿Cuánta basura extra estamos generando? Por cierto, que en la foto faltan 3 paquetes más que aún no habían llegado.

En efecto, hoy día la Navidad se ha convertido en una época de despilfarro. Hay que comprar cosas “sí o sí”, adornar casas y ciudades de forma frenética, asistir a grandes banquetes (empresa, familia, amigos) en pocos días. Lo que antes era un período corto de una o dos semanas ahora se ha extendido más de dos meses. Los centros comerciales se adornan antes de la Fiesta de Todos los Santos (Halloween). Y se ha hecho cotidiano a nivel mundial el “Black Friday” (Viernes Negro) para comprar por internet muchas cosas que en realidad no nos hacen falta (y que luego se entregarán en casa por unos trabajadores normalmente en condiciones precarias y con una gran cantidad de papel y cartón). Aquí entraría la primera “R” que señalaba mi hijo: hay que reducir la ingente cantidad de basura que creamos.

Eso sí, desde hace ya años yo y muchos científicos llevamos señalando en estas fechas que también se está haciendo un despilfarro enorme de recursos (de dinero) en iluminación navideña. La contaminación lumínica no hace más que crecer y, auspiciada por el auge de las luminarias de tipo LED, se instalan cada vez más luces navideñas en nuestras ciudades. Yo soy el primero que disfruta de un bonito alumbrado en época festivas y sé que atrae a la gente a las calles para las compras navideñas, ¿pero no nos estamos pasando un poco?

Estos meses hemos visto a alcaldes de ciudades españolas presumir de “mi alumbrado navideño es el mejor”, las instalaciones se empezaron a colocar en septiembre, con millones de luces LED por todos lados. Se ha estimado que alrededor del 10% de la factura anual de electricidad de una ciudad grande se está yendo en iluminación navideña. Aparte del uso más correcto que se le podría dar a ese dinero esto significa una gran contribución de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Y es más: los estudios científicos están demostrando que el alumbrado LED (que están sustituyendo a la luces de sodio de baja presión, las más efectivas energéticamente y las que menos contaminan) están impactando sustancialmente la fauna, la flora y a nosotros mismos. Se están detectando incrementos de cánceres en lugares con iluminación excesiva. La luz azul (la dominante en la mayoría de las lámparas LEDs que se están instalando en las ciudades de todo el mundo) inhibe la creación de la melatonina, que es la hormona que controla el sueño y el ritmo circadiano.

La contaminación lumínica es otro gran problema medioambiental, quizá no conocido tanto como otros tipos de contaminación, pero que también debe tenerse en cuenta y mitigarse con normativas adecuadas. Por cierto, la Red Española de Estudios de la Contaminación Lumínica ha solicitado este mes la total paralización y reconducción del Real Decreto en el que se aprueba el Reglamento de eficiencia energética de instalaciones de alumbrado exterior por contener errores garrafales y la completa ausencia de criterios científicos en su elaboración.

Manifestantes en Madrid durante la Cumbre del Clima, el viernes 6 de diciembre de 2019, con el contraste de la iluminación exagerada de los edificios madrileños, aún más por navidad. No he encontrado el crédito de la imagen, mil disculpas al autor, aunque pregunté por Twitter y lo intenté.

Como científico no creo en el cambio climático. No creo en ello porque el verbo creer significa “tener algo por cierto sin conocerlo de manera directa o sin que esté comprobado o demostrado” (definición de la Real Academia Española). Como científico que ha leído y contrastado las observaciones y los estudios que se han hecho sobre el efecto de la emisión de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre por la quema de combustibles fósiles en actividades humanas durante los últimos 200 años, tengo el absoluto conocimiento de que el cambio climático es real. Los científicos lo llevamos avisando décadas, y tenemos claramente conocido que el calentamiento global no se debe a factores externos, como el cambio del brillo del Sol, la órbita de la Tierra, o incluso el movimiento del Sol alrededor de la Vía Láctea. El calentamiento global y sus consecuencias, el cambio climático, es, sin duda alguna, producto de la actividad humana.

Comparación de la irradiancia solar en la Tierra (amarillo) con la temperatura media del planeta (en rojo) desde 1880. Las líneas gordas muestran la media en periodos de 11 años. Las variaciones (del 0.15% como máximo) de la irradiancia total del Sol en la Tierra muestran las pequeñas oscilaciones de 11 años debido al ciclo solar. El cambio del brillo del Sol no explica el aumento de más de 1 grado centígrado de la temperatura media de la atmósfera de la Tierra desde principios del siglo XX a la actualidad. Crédito: NASA.

Nuestro modelo de sociedad no es sostenible medioambientalmente. Los intereses cruzados y nuestros propios hábitos cotidianos hacen que sea extremadamente difícil solucionar los problemas medioambientales. Quizá primero todos tenemos que tomar conciencia. Durante la Cumbre Mundial del Clima se han propuesto cosas absurdas, como eliminar el “emoticono” de la botella de plástico, ideas interesantes como paradas de autobuses verdes, investigaciones de bacterias que consumen dióxido de carbono (el gas más común de efecto invernadero) o bolsas ecológicas, y visto imágenes contradictorias como esa gran manifestación multitudinaria de jóvenes con pancartas por un mundo verde y sostenible en un Madrid absolutamente desbordado de luces, y no sólo las navideñas.

Pero la única forma de hacer frente de verdad al problema es cambiar el modelo energético. Hay que invertir de verdad en energías renovables (solar sobre todo) y también en energía nuclear (que está probado científicamente que es segura) y prescindir del carbón, del gas y del petróleo. Algunos políticos y gobiernos (Alemania, Nueva Zelanda) se están tomando en serio el problema del cambio climático, proponiendo buenas medidas. Otros países como España están ahí ahí. Y algunos, incluyendo Estados Unidos y Australia, lo intentan ignorar.

No vamos a destruir la Tierra. El cambio climático nos afecta sobre todo a nosotros como civilización global, y no al planeta por sí. Ciertamente, estamos matando la enorme biodiversidad de la Tierra, pero nosotros, los seres humanos, seremos los más afectados, con centenares de millones, quizá miles de millones, de personas que tendrán que escapar de sus casas, convirtiéndose en refugiados en otras partes. Se sucederán las guerras, el agua será un producto de lujo, y nuestros descendientes nos mirarán sin creerse que tuvimos en nuestra mano parar esta locura y no hicimos nada.

Existen muchos problemas importantes en el mundo y otros muchos que parecen serlo a nivel local aunque quizá no lo son. Pero, con total seguridad, el desafío más importante que la Humanidad tiene en la actualidad es parar, que ya no invertir, el calentamiento global. Solo la combinación del esfuerzo personal de todos cambiando nuestros hábitos de consumo exagerados y el esfuerzo institucional promoviendo fuertemente un cambio en el modelo energético podrá conseguir esto.

La Tierra vista por el Apollo 17 en la última misión tripulada a la Luna. Se consiguió a las 5 horas tras el despegue, el 7 de diciembre de 1972. A esta imagen se la conoce como «The Blue Marble» ((La Canica Azul). (Crédito: NASA/Apollo 17).

Concluyo con las mismas reflexiones que mi hijo de seis años dejó al final de su discurso. “Ningún otro planeta del Sistema Solar, ni siquiera Marte, y ninguno de los más de 4000 planetas que los astrónomos han descubierto alrededor de otras estrellas son como la Tierra. Tenemos que cuidar a nuestro planeta. Es la única Tierra que jamás conoceremos.



11 Comentarios

  1. Qué decepción haberte leído Ángel.
    Yo también soy científico. También me he “leído y contrastado las observaciones y los estudios que se han hecho sobre el efecto de la emisión de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre por la quema de combustibles fósiles en actividades humanas durante los últimos 200 años”, sin embargo tengo el absoluto conocimiento de que el cambio climático es LA MAYOR ESTAFA DEL SIGLO XXI.
    No existe ningún artículo, estudio, libro que distinga a ciencia cierta entre: la variabilidad natural, del posible cambio climático creado por el hombre. Es más todos los indicios apuntan a que la variabilidad natural tiene muchísimo más peso del que recoge el IPCC en sus informes. (Más info en mi drive.google.com/file/d/0B4r_7eooq1u2ZlIwZFcxQ2ZWaHc ).
    Si no tienes tiempo de leerte lo que un tipo de internet te envía a tu blog, al menos tendrás tiempo de mirarte sólo la página 9. Tras habértela leído, te pregunto, ¿captas la falsedad estadística que aparece reflejada en esa página 9?: es imposible que con unas pocas décadas de recopilación de datos, el IPCC pueda predecir lo que ocurrirá con el clima en el 2100. La estadística lo impide (de hecho el IPCC habla de proyecciones, pero son los periodistas y los políticos los que lo convierten en predicciones: ahí está la estafa). Y si me vas a replicar que en realidad los dados recogidos son desde hace 200 años, tu argumento haría aguas: si ahora ya hay interpolaciones que ponen en duda los errores de las medidas de temperatura a nivel global: ¿me querrías hacer creer que los datos de temperatura global medidos en el 1820 son tan fiables como los actuales (que ya deben de ser mucho más grandes de lo que se dice)?.
    A ver Ángel, ¿qué quieres que hereden nuestros hijos?. A todo el mundo le gusta ser bueno: cantar con los pajaritos, nadar con los peces, etc. Pero este movimiento ecologista se ha empeñado en prostituir a la ciencia y no lo debemos consentir: no sólo por nosotros, sino por nuestros hijos.
    Gracias por permitir expresar ideas contrarias a la tuya en tu blog.

    1. No puedo estar en más desacuerdo contigo. ¿Que no hay estudios científicos de que el calentamiento global es consecuencia de la actividad humana? ¡Creo que no existe mayor consenso entre científicos ahora mismo! Entre el 97-99% lo sostenemos.

      Mira aquí, por ejemplo, página oficial de NASA:

      https://climate.nasa.gov/scientific-consensus/

      Además, me he permitido entrar en el fichero que apuntas (publicado en un Google Drive de no sé quién, pero no público en ningún lugar relevante). Supuestamente es un artículo científico. Si es así, ¿por qué no está publicado en una revista por revisión de pares? ¿O al menos en un servidor público de preprints? Tendría montones de comentarios científicos (y de estilo y presentación de datos y figuras) sobre el artículo, pero (lo siento) mi tiempo es valioso para hacer algo así ahora mismo en un escrito que no pasa los mínimos estándares científicos.

      Pero ya que me preguntas específicamente sobre la página 9 “Concerns about predictability. Projections are not reliable”, no podemos estar más en desacuerdo. Y mejor que mis palabras aquí te dejo un estudio serio publicado en diciembre de 2019 en la revista científica de revisión de pares “Geophysical Research Letters” con título “Evaluating the performance of past climate model projections” (Hausfather et al. 2019)

      https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1029/2019GL085378

      donde se dice:

      We find that climate models published over the past five decades were generally quite accurate in predicting global warming in the years after publication, particularly when accounting for differences between modeled and actual changes in atmospheric CO2 and other climate drivers. This research should help resolve public confusion around the performance of past climate modeling efforts, and increases our confidence that models are accurately projecting global warming.

      Sobre ello, un artículo en prensa: https://www.vox.com/energy-and-environment/2019/12/4/20991315/climate-change-prediction-models-accurate

      Y podría seguir, pero hoy tengo que hacer otras cosas.

      Haré una compilación de los principales artículos científicos que apuntan, sin duda, de que el calentamiento global de la Tierra es consecuencia de la actividad humana.

      Ah, sí, como último, me encanta este vídeo de NASA donde compila las variaciones de los factores naturales y de la actividad humana en los últimos 200 años o así con la temperatura media de la Tierra (tenía que haberlo añadido a la entrada): https://svs.gsfc.nasa.gov/30615

      1. Ten en cuenta Ángel que yo llevo años estudiando las ideas del cambio climático. He conversado por email y cara a cara con muchísima gente que piensa como tú (y con algunos que no). Los que he podido convencer, (o al menos sembrar mi duda en sus argumentarios), nunca han llegado a unirse a mis “filas”. El caso que me dejó pasmado fue el de un profesor titular del departamento de termodinámica de una universidad española: tras “convencerle”, en lugar de hacerse “negacionista”, prefirió dejar este asunto y dedicar su carrera a otra termodinámica.
        Seguro que tú, Ángel, estás convencido de que el cambio climático es real y lo que yo dije (que el cambio climático antropogénico es una estafa del IPCC, la ONU y demás aprovechados) hasta te podría cabrear. No es mi intención. Sin embargo me veo en la obligación moral de contraargumentar:
        (1) El artículo que mencionas de Hausfather et al. 2019, “Evaluating the performance of past climate model projections”, se enmarca en la batalla que tiene Gavin Schmidt con John Christy. (“Heredada” de la que tuvieron Mann y McIntyre). Yo he discutido con ambos (no creas que sólo con Schmidt). He de dedicarle un capítulo al siempre equivocado (pero el tipo persiste) Schmidt: desde su “Atmospheric CO2: Principal Control Knob …”, hasta este artículo donde las proyecciones las retro-toman ahora como predicciones.
        El contra-argumento a este artículo de Schmidt es el que ves al final de la página 9 de mi “Climate”. Al contrastar las proyecciones con las observaciones, vemos que las observaciones bordean hasta casi salirse de las predicciones durante la pasada “pausa”. Las frases que allí ves en cursiva son del propio IPCC. Debes leerlas (si no te fías de mi, míratelas en el propio informe del IPCC).
        (2) Ángel, la página que enlazas del Goddard Space Flight Centre, no abarca 200 años: desde 1880 hasta 2014 son casi 135 años. Por cierto Gavin Schmidt estuvo adscrito al GSFC (no sé si ya se ha jubilado). Yo les puse en duda las mediciones globales desde 1880 hasta 1980 (les enseñé las páginas 4 e inicios de la 5 de mi Climate), pero se empeñan en esta estafa. Aquí ya sólo puedo apelar a tu sentido común como científico: ¿tú crees que las mediciones de temperatura global en 1880, en 1920, en 1960 o en el 2000 son completamente equivalentes?.
        (3) Espero con ansia tu “compilación de los principales artículos científicos que apuntan, sin duda, de que el calentamiento global de la Tierra es consecuencia de la actividad humana”. No se te olvide citar el “Atmospheric CO2: Principal Control Knob …” de Gavin Schmidt que ya mencioné. Los rebatiré fácilmente con las páginas 6 y 7 de mi “Climate”; es decir, si sigues permitiéndole a un “malvado negacionista” el seguir comentando en tu blog.

        1. Una discusión por mail no prueba nada
          Niegas “las mediciones globales desde 1880 hasta 1980”.
          ¿por que solo esas?
          ¿Por que te llevan la contraria?

          No es que no creas en el cambio climático,
          es que no crees en los termómetros

          Si no te gusta una teoría, fenomenal,
          pero aporta pruebas y contrateoria,
          que con ese discurso inconexo solo convencerás a incultos

          Llevo mas años que tu investigando este tema y aún no he visto
          un solo estudio serio o
          una sola gráfica de los negacionistas que no este manipulada groseramente

          Felices fiestas y conspiraciones

  2. Hace 50 años me aficioné a la astronomía, vivía en el centro de Madrid y subía a la terraza de mi casa a observar con un pequeño telescopio, entonces se podía hacer astronomía visual en Madrid.
    Ahora vivo en un pequeño pueblo donde se ve la Vía Láctea, ayer observando las Pléyades con un pequeño telescopio, conté más satélites artificiales que estrellas, y parece que esto no es nada para lo que nos espera.
    No quiero ser pesimista pero después de ver y sentir lo que ha cambiado el clima en todos estos años, creo, como la gente de mi edad, que esto es imparable.
    Es el suicidio de la raza humana que está acabando con la vida en la tierra y es incapaz de ver lo bonito que es nuestro planeta y disfrutar de todo lo bello que hay aquí.
    Gracias por los artículos.

  3. Hace unos trece años, los de mi asociación, preparamos a conciencia una conferencia sobre el cambio climático en mi localidad. Además de la charla había algún experimento para mostrar los efectos del calentamiento global. Conseguimos que el ayuntamiento financiara cartelería y folletos informativos del acto y que nos cedieran el teatro municipal, pero….dicha actividad se planeó varios meses antes de que se supiera que España jugaba un partido de futbol…
    Resultado: 3 asistentes

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Por Ángel R. López Sánchez, publicado el 16 diciembre, 2019
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